
sábado, 29 de octubre de 2011
fantasías reales y realidades fantásticas.

miércoles, 14 de septiembre de 2011
sitios que no importan.

jueves, 25 de agosto de 2011
todo vale y nada sirve.
martes, 26 de julio de 2011
la cultura de la dignidad.

¿Qué es la cultura? La cultura no es más que una serie de mecanismos insertados en nuestra mente que nos llevan a categorizar lo que es normal y lo que no lo es. Estos mecanismos no se forman de manera casual, no son una revelación celestial ni fruto de nuestras propias decisiones, pues incluso éstas están influenciadas por la misma cultura. La cultura responde a la estructura de la sociedad, a las relaciones que se establecen entre sus miembros y, por tanto, su finalidad es legitimar un orden establecido (no a modo de conspiranoia contra los de abajo, sino a todos los niveles)
En nuestra sociedad, vivimos nuestra propia explotación como un hábito más, aceptamos el orden que vivimos tratando de racionalizarlo mediante características que atribuimos con toda tranquilidad a la naturaleza inmutable del ser humano: individualismo, egoísmo, competencia, meritocracia, racionalidad... Realmente muy pocas veces, o muy pocas personas, nos detenemos a pensar qué habrá de cierto en estas afirmaciones de la misma manera que pocas nos damos cuenta de que los supuestos principios que rigen nuestra sociedad no se cumplen.
Este fin de semana he sido testigo emocionado de la fuerza de la Revolución de Sol, pero también lo he sido de su miedo a creerse a sí misma, de su miedo a romper con la cultura dominante que nos tiene alienados, apartados de nuestro verdadero potencial. El 15-M basa su fuerza en su amplísima aceptación social y por eso tiene miedo de ir más allá, lo que asemeja su comportamiento a un partido de masas o a una empresa que quiere vender su producto. No intenta derribar los pilares morales que justifican el orden establecido porque pretende que hasta las ancianas seguidoras de Intereconomía tengan bien concepto del movimiento ¿Es esto creíble?
Hace tiempo que dejamos de hablar de simplemente fomentar la participación ciudadana y cambiar la ley electoral. El objetivo que planteó inicialmente Democracia Real Ya ha trascendido para convertirse en la búsqueda de un nuevo paradigma de justicia, de un cambio total de estructuras a nivel mundial ¿Puede hacerse esto desde la cultura que justifica el capitalismo de consumo? Sin duda no. No es posible cuando se trabaja bajo la pesada losa del “civismo”, ese concepto que nos lleva a intentar hacer una revolución no ya sin violencia, sino también sin pintar en las paredes, sin trepar a una farola o sin tirar basura al suelo.
El 15M no sólo tiene la obligación de luchar políticamente como hasta ahora por aquello que considera justo, sino que también tiene el duro trabajo de crear una nueva legitimidad y una nueva moral. Aunque la visión estratégica sea importante, no puede perder su tiempo en obsesionarse con “dar buena imagen” o en el qué dirán mediático. Sólo con unos nuevos preceptos morales que deslegitimen los actuales podrá tener una fuerza real, dada por sí mismo y no por su audiencia como si fuese un programa de televisión.
Somos no violentos no porque no queramos alterar el orden, sino porque ese supuesto orden es violento y no queremos caer en su juego. Pintarle la chaqueta a una diputada a la que le sobra el dinero es violencia y pedimos perdón por ello, pero que el FMI dicte unas normas que aumenten el 40% los suicidios en Grecia es sólo una triste consecuencia de designio divino. Subirse a una farola a vitorear el triunfo es no respetar el mobiliario urbano, pero nadie grita en el congreso al diputado que vota a favor de reducir lo presupuestos para ambulancias y que lleva a morir a muchos pacientes antes de llegar al hospital. Se abuchea al que pinta sobre el muro del Cuartel General del Ejército pero nadie parece escandalizarse con las ventas de armas a dictadores genocidas, se nos machaca con las barbaries del comunismo y luego se habla de víctimas de la hambruna y no del capitalismo...
Tenemos la razón. Es el arma más poderosa que poseemos y de la que ellos carecen. Sabemos que el mundo que vivimos es un espejismo y éste se está desvaneciendo ahora que se pone el sol. Luchar por algo implica no respetar algo por no creerlo digno de respeto y, por tanto, ganarse la adversión de aquellos que piensan al contrario. Tenemos nuestros principios y a ellos no podemos renunciar por ganar el apoyo de la mente poco crítica. Hacerlo es darle la razón a quienes se lucran a costa de la inseguridad humana, a quienes nos han obligado a avergonzarnos de nuestro propio cuerpo y de nuestra mente si no se parece a lo que ellos les conviene que se parezca.
Se trata de una batalla por recuperar la esencia humana y de retomar el derecho a construirse a uno mismo más allá de la fabricación en serie de vasallos y consumidores, que es a lo que lleva la cultura del mundo gobernado por las empresas. Es una lucha a la que le sobran argumentos y legitimidad, pero a la que aún le faltan guerreros que griten más fuerte y con más fe en lo que dicen.
miércoles, 22 de junio de 2011
no es momento para lágrimas.

El capitalismo ha fracasado. Pierde capacidad de maniobra, gira sin control, se hunde. Sólo veinte años después de que se declarara fallecido el sistema comunista con la caída del Muro de Berlín, las contradicciones internas que tantos teóricos señalaban en nuestra economía de "libre mercado" han provocado su colapso a raíz de la crisis desatada en 2008. Sí, es cierto que seguimos viviendo dentro del mismo sistema tres años después, pero no hay que ser un genio de la economía para entender que, en un panorama de varios estados "desarrollados" al borde de la quiebra y desmantelamiento total de sus estructuras, solución a esta megacrisis no puede ser multiplicar por diez la receta que nos llevó a ella: privatizaciones masivas, reducción de derechos de los trabajadores, reducción de salarios y de pensiones, desregulación de los mercados... El poder de los verdaderos mandamases del planeta impide que se haga otra cosa.
El capitalismo ha muerto de éxito. Se ha acercado más que nunca a su horizonte de Estado mínimo y ha descubierto que tras el horizonte había un precipicio. El neoliberalismo ha sido un fracaso total porque se ha descubierto que esa "mano invisible" del mercado sólo era una mano imaginaria, no existe tal cosa como la libre competencia: sólo enormes empresas transnacionales en manos de unos pocos que absorben a todo aquel que pueda significar rivalidad. Los intereses de la empresa privada se han divorciado oficialmente del cuidado de nuestro planeta y de nuestra justicia social: Kyoto y los Objetivos del milenio pudieron servirles de oportunidad para demostrar que no era así, pero ahora ya es tarde. Hace ya tres años que es tarde.
Recordemos en su funeral a todas aquellas personas que murieron combatiendo contra él buscando un mundo más justo. Todos aquellos a los que asesinó sin dar la cara, sin siquiera muchas veces mandar sicarios, sólo como una fuerza oscura en forma de hambre, guerras o enfermedad. Recordemos a aquellos incorruptibles presidentes de América Latina a los que mató porque no podían soportar ver sufrir a su pueblo, el pueblo de entre el cuál habían surgido. Roldós, Allende y tantos otros. Mató siempre de manera silenciosa, mostrando su cínica sonrisa, siempre mentirosa. Arrasó selvas, hundió montañas, pero ya no nos engaña más.
Ahora que se está estrellando intentando sin éxito recuperar los mandos, es cuando nos toca evitar el desastre. Nos toca estar despiertos, concienciados y preparados, defendiendo alternativas que ya existen y que están por crear. Sustituir FMI, Banco Mundial y otras organizaciones de delincuentes elegidos por sí mismos por una alternativa democrática de gobierno mundial que defienda la justicia social, la igualdad y la verdadera libertad por encima de todas las cosas. Si la Revolución Francesa significó el despertar del "yo" frente al orden de "Dios", esta etapa que nos toca vivir es el paso del orden del "yo" al orden de "yo, y el mundo", de "nosotros". La única alternativa que le queda a la humanidad es un modelo de progreso responsable y que haga responsables a todos los que la forman. Llámese banca ética, llámese cooperativas, llámese economía solidaria. No es un sueño, es que no nos queda otra opción.
Merton, sociólogo del conocimiento, decía que la utopía no era más que una manifestación del próximo orden social. Somos el futuro porque sabemos que no tenemos por qué aceptar que el mundo es como es: sabemos que el mundo es como nosotros lo hacemos. Ni más ni menos, ni menos ni más. Puede que estemos viendo algo de ese futuro ahora...
martes, 21 de junio de 2011
indignado: carta a Movistar (e invito a otrxs a hacer lo mismo)
Estimadxs señorxs:
Me llamo Bruno Díaz González. He sido cliente de su compañía desde hace siete años. A día de ayer, decidí darme de baja para pasarme a Yoigo argumentando que sus tarifas resultaban mucho más económicas, a sabiendas de que tarde o temprando recibiría una llamada de Movistar intentando convencerme de que no realizara la portabilidad. No me equivocaba: esta mañana recibí la llamada de uno de sus trabajadores, que desde la amabilidad me invitó a no abandonar el barco ofreciéndome cada vez más y más a cada "no, gracias, ya la decisión está tomada" que yo le respondía. Llegado el punto, este señor, claramente haciendo el trabajo que se le había mandado, me informó de la finalización del acuerdo entre Movistar y Yoigo para compartir red de cobertura. Entonces llegó el momento en que se dio cuenta de que mi decisión era irrevocable : "Pues el día que se pase usted a Yoigo se dará cuenta de que no tiene cobertura para nada y va a quedar incomunicado". Pregunto yo, ¿hasta este punto llega su falta de vergüenza que llegan a amenazar y chantajear a sus clientes con tal de que no dejen de pagarles unas cantidades desorbitadas por un par de llamadas al mes? Me he sentido completamente insultado y decepcionado con el trato que nos dan, aunque seguramente sólo soy uno más de la montaña de quejas y reclamaciones que se les acumulan. No culpen ustedes a quienes trabajan atendiendo las llamadas de la manera que ustedes les indican. Sus trabajadores ya tienen bastante con el brutal recorte de plantilla de 8500 empleados que van a llevar a cabo a pesar de tener Telefónica unos beneficios históricos de 10000 millones de euros, más que el propio Banco Santander.
Si se trata de decir la verdad, les comunico que la verdadera razón por la que cambio de compañía y la razón por la que llevo un mes sin realizar llamadas a través de ustedes es la inmoralidad insoportable y vergonzosa de dejar en la calle a 8500 personas en la calle, dejando a muchas de estas sin un sustento económico para sus familias, condenándolas a buscar desesperadamente un nuevo trabajo precario, a vivir con otros familiares por no poder pagar la hipoteca o incluso mandando a alguno a vivir de la caridad. No sé si han visto las noticias últimamente o eso de "la sociedad" les suena a chino, pero la gente no sólo se ha cansado de ser robada y ninguneada, sino que está cobrando consciencia de que esto no se puede tolerar ni un minuto más. Empezamos a darnos cuenta de que tenemos la telefonía móvil más cara de Europa y sobre todo si lo comparamos con nuestros salarios (los que tienen suerte de tener un salario) y de que esto se va a acabar. Por de pronto, yo he convencido ya a dos personas más para que se cambien a Yoigo. Es una empresa privada de telefonía, sí, pero son de esas para las que el término "libre competencia" tiene algún tipo de sentido (hasta que, por supuesto, se absorbida por Movistar, Orange o Vodaphone porque a la vista está de que la tres son el mismo monopolio y que no van a permitir que nadie les coma terreno)
Me despido de ustedes, los altos responsables, ofreciéndoles un saludo tan cordial como el trato que ustedes nos dan (doy libertad para imaginar) y me despido también de sus trabajadores enviándoles un abrazo y deseándoles lo mejor para su futuro (incluído el que me ha atendido esta mañana, que trató siempre de mantener un tono cordial a pesar de que se le ordenaba hacer no era compatible) Espero que conserven su puesto o que se marchen con el orgullo de no tener que pertenecer a una empresa tan denostada por la verdadera opinión pública, una empresa que tanto daño nos hace a todxs. Hasta nunca y no vuelvan a contar conmigo para nada.
domingo, 12 de junio de 2011
MLC.

Mucha gente dice que este es un movimiento razonable de defensa, pero que no tenemos ninguna propuesta realista; otros hablan del peligro de la llegada de una especie de Mesías o salvador que nos introduzca en una dictadura; hay quienes se quejan de que no sabemos lo que vale un peine y que no deberíamos jugar con fuego porque la poca libertad que ahora tenemos ha costado mucho conseguirla y podríamos perderla; y también algunos nos acusan de egocentrismo al autoproclamarnos la voz del pueblo... ¡Hasta mis padres! los que me han enseñado pensar y actuar como ahora lo hago, incluso ellos, me han confesado que tienen miedo; miedo a que el movimiento provoque el colapso, a que todo sea aún peor, miedo a perder... ¿A perder qué...?
"El movimiento implica peligro, pero el movimiento oportuno y consciente nos saca del peligro". Sin movimiento no hay cambio. Vivimos en un tiempo en el que al sentido común se le llama utopía...Y ahora digo con rotundidad que no queremos condescendencia, el niño al que acariciamos la cabeza es ingenuo pero conoce grandes verdades que aun no han sido sepultadas, "los árboles hablan bajito" y nosotros tenemos propuestas, y muchas: proponemos que los que nos gobiernen lo hagan desde el conocimiento profundo y el amor al ser humano ¡Sí! Estamos indignados y hablamos de amor. Proponemos que los bancos sean entidades encargas de administrar el dinero de manera justa y verdaderamente útil, que sirva a las necesidades reales de las personas y no al contrario. No esperamos a un salvador, nos hacemos cargo del cambio, trabajaremos con gusto para conseguirlo y actuaremos consecuentemente con él ¡Sí! Estamos cabreados y trabajamos con ilusión.
Puede ahora entiendan aún menos qué pretende este movimiento, pero lo cierto es que la respuesta es bien sencilla: esto es un MOVIMIENTO DE LIBERACIÓN DE LA CONSCIENCIA, por eso no me ruborizo al decir que es un movimiento que representa la voz del pueblo, pues todos y cada uno de los habitantes de este mundo tienen derecho a ser conscientes de sí mismos. Lo único que debemos temer es que no nos dejen ser quien realmente somos, es decir, que nos nieguen la Libertad, pero la Libertad con mayúsculas, y no existe tal Libertad sin amor ni consciencia. Actuando de esta forma todo lo demás vendrá solo, como consecuencia lógica.
Trabajamos, gritamos, nos ilusionamos, cantamos, nos indignamos, nos formamos, amamos, actuamos... No estamos locos, sabemos lo que queremos.
sábado, 11 de junio de 2011
martes, 7 de junio de 2011
si no fuera por todxs, nadie sería nada.
Si muchos sostienen que el amor no es más que un truco de la evolución para empujarnos a la reproducción y a la crianza de los descendientes, ¿por qué no va a ser este sentimiento una estratagema para que nunca nos rindamos?
lunes, 30 de mayo de 2011
se ha desbocado la primavera (la noche entera)

sábado, 28 de mayo de 2011
con flores a las siete.

miércoles, 25 de mayo de 2011
#notenemosmiedo

Nos criticarán por izquierda y derecha estos días, no lo duden. Unos nos acusarán de aburguesados infantiloides que juegan a la revolución y otros nos tacharán de peligrosos antisistema. No se extrañen: son todos estos años de apatía y resignación, de pensamiento único, que los han vuelto cínicos, frívolos y escépticos. Unos no aceptan que el cambio no haya llegado con sus ideas y otros simplemente no aceptan el cambio.
A los primeros les diría que se equivocan. A los segundos les diría que se equivocan también.
Piensen lo que piensen ambos, nosotros no hemos empezado esto. El sistema, por su propia naturaleza, ha empezado a destruirnos a nosotros y, por tanto, a sí mismo. Mejor, no hablemos de sistema: hablemos de un monstruo que ha escapado a nuestro control. Una serie de relaciones de poder y de dinero que han crecido más allá de nuestro control, más allá de toda codicia y de toda capacidad de predicción. Un monstruo que cada vez tiene más hambre, que come personas, que se come la Tierra…
No es la primera vez que este monstruo se nos va de las manos en la historia. Ni la segunda, ni la tercera. Pero sí es esta la primera vez que las personas que debían amansarlo no han hecho absolutamente nada a parte de ofrecernos en sacrificio. Nadie quiere (o puede) regular las operaciones financieras ni garantizar un mínimo de bienestar a lxs ciudadanxs para que se mantenga el nivel de consumo. Se acaba el petróleo. Todo se está precipitando y todavía hay quienes intentan fingir calma.
Nos está tocando pasarlo mal. Ahora, después de treinta años de neoliberalismo y de desmantelar nuestro futuro, el monstruo está dejando de enseñarnos la cara amable que nos mostraba en décadas anteriores, aunque en la mayor parte del mundo siempre fue una atroz criatura que atacaba de manera invisible.
Ya se ha salido a la calle a lo largo de ese tiempo en muchos países de Europa, se han hecho enormes huelgas que han intimidado a gobiernos, se han producido disturbios aterradores, han dimitido políticos… ¿Por qué entonces es interesante lo que ha pasado esta última semana en España? ¿Por qué somos noticia si los griegos llevan dos años luchando con uñas y dientes por sus derechos y su dignidad? ¿Qué ha conseguido el 15M? El 15M no ha producido ningún cambio político en España, nada más allá algún corte de calles.
Puede que con un frío análisis político no seamos capaces de ver qué significan los acontecimientos de estos días, pero como alguien que los ha vivido en primera persona, que ha compartido la experiencia con jóvenes y viejos, con personas con las que jamás pensé que podría tener algo en común, puedo decir que lo realmente grande de todo esto ha sido la ilusión. La ilusión de saber que tanta gente quiere lo mismo que tú sin parecerse a ti y saber que están dispuestxs a luchar por ello con todo el respeto y toda la rabia al mismo tiempo. La ilusión que hace nacer fácil la poesía de tus labios cada vez que miras hacia cualquier rincón. Yo, particularmente, no he parado de repetir la palabra “acojonante” y nunca la había usado en mi vida. Una vez he probado esa ilusión, estoy seguro de que estaré buscando sentirla el resto de mi vida y estoy seguro de que lxs demás también lo harán.
A algunos esto les sonará sentimental, a lírica de revolucionario principiante del tres al cuarto. A panfleto sesgado por la emoción del momento. Pero lo que no pueden negar es que la ilusión es el combustible de la revolución, del cambio hacia algo mejor, y que surge donde menos te lo esperas, cuando menos te lo esperas y de la manera más inesperada. Es algo bonito que me han enseñado sobre la ilusión.
Apenas hemos empezado. Hemos dado un primer paso y ni siquiera hemos aprendido a caminar, pero no me cabe duda de que vendrán otros y que los daremos con más gente, todos persiguiendo sentir ese algo otra vez.
Porque estamos hastiados, estamos ultrajados, estamos enfadados. Porque votar es lo menos importante de la democracia, porque es sólo un mecanismo para perseguir la justicia social, su verdadero fin, y por desgracia eso ya no lo tenemos. Porque todo se ha corrompido, todo se está pudriendo, porque ya no confiamos las reglas que hay, porque ellos no las respetan, porque ya no las sentimos nuestras. Porque nos lo quitan todo, nos lo roban todo: nuestro dinero, nuestra educación, nuestros derechos, nuestro futuro, nuestra dignidad, nuestros sueños.
Ladrones de mundos: jódanse porque tenemos esperanza. Hemos despertado, hemos descubierto qué es lo que merecemos y no tenemos miedo.
lunes, 16 de mayo de 2011
salvando el mundo
sábado, 14 de mayo de 2011
la noche antes de que llegues.

lunes, 9 de mayo de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
los malos.

Lo más triste de todo esto es que la vida real si que comparte algo con las películas: el mensaje, haber aprendido algo nuevo, plantearse las cosas e incluso ponerlas patas arriba. En esta ocasión, no ha podido ser. Bin Laden estaba poseído por Satanás y robó la navidad, esto es lo que parece que nos quedará.
miércoles, 27 de abril de 2011
pasando.
domingo, 24 de abril de 2011
mentiras y verdades piadosas.
lunes, 11 de abril de 2011
asesinato en el orient express.



Los guionistas de mi serie no han sido sutiles y me programaron una vuelta al colegio, el lugar donde pasé ocho años de mi vida que entre el efecto distorsionador de la nostalgia y el paso de tanto tiempo habían quedado como parte de la vida de otro, los recuerdos de otra persona que habitó mi cuerpo mientras crecía. No sé si la tele me ha hecho mucho daño, pero juro que todo funcionaba como un auténtico flashback: la clase de música de Julián, la bilioteca donde la profesora de religión nos puso un documental sobre la trata de blancas... Cuando Salvador - quien nos había convocado para planear una mesa redonda - comenzó a escribir, sentí un pequeño escalofrío al ver su letra, aquella que con bolígrafo rojo en los exámenes nos anunciaba una buena nota o una muerte segura...
Estuve allí. de verdad estuve allí yo y no otro. Así me lo confirmaron los profesores que me recordaban y, sin embargo, me trataban con cierta extrañeza hasta que uno de ellos se atrevió a decírmelo:
- Mira que yo lo saco todo de la gente con sólo un par de vistazos pero tú... Tú no eras así. Te recuerdo pasmosamente... - largo silencio mientras yo imaginaba terribles adjetivos - tímido.
Y me quedé callado sin saber qué decir. Porque antes de abrir la boca para soltar un cliché ("no he cambiado tanto, aún lo soy") me di cuenta de que yo tampoco me recuerdo como soy ahora. De hecho, es como si me hubiese muerto en algún momento y alguien más hubiese tomado mi control. He cambiado de una manera completamente radical en diez años. Ni siquiera me he convertido en el típico introvertido que vence su timidez llamando continuamente la atención... ¿Qué ha pasado? ¿En qué momento me morí? ¿O quién me mató? ¿Realmente importa?
sábado, 9 de abril de 2011
de vuelta del universo paralelo.
domingo, 3 de abril de 2011
movement between these two.
Our nature is not a trap.
sábado, 2 de abril de 2011
hotel el fin.

Hotel del fin, a photo by brunocossio on Flickr.
jueves, 31 de marzo de 2011
el arte de refinar lo monstruoso.


martes, 29 de marzo de 2011
me encanta la tragicomedia.
jueves, 24 de marzo de 2011
outlayer.
martes, 22 de marzo de 2011
certeza radical.

Como si el término medio no fuese algo completamente relativo y condicionado por nuestros actos, nuestros pensamientos y miles de años de historia. Nuestra realidad de hoy está llena de ideas que hace cincuenta años habrían sido calificadas como extremistas y carentes de todo sentido común. Y, sin embargo, hoy en día aún descalificamos con argumentos similares a chicas que se besan en una iglesia o al "hippy" (y lo entrecomillo por lo desvirtuado que está últimamente el término) que cree que todos podemos ser amigos y que hay que abrazar a los árboles. Nos creemos que el hecho de que una idea sea radical hace que pierda razón.
¿Entonces cuál es el término medio aquí? ¿La censura de según qué cosas? ¿Manifestarnos pacíficamente contra un montón de ladrones a los que no importamos absolutamente nada excepto cada cuatro años? ¿Matarnos a consumir lo que producen personas en semiesclavitud porque cometieron el error de nacer en el país equivocado? ¿Mentir? ¿Ocultar? ¿Salir a follar cada fin de semana con la esperanza de que tener éxito revalide nuestra autoestima? ¿Tener pareja por no estar solo? ¿Echar barriga? ¿Hacer daño a la gente, pero sólo a unos cuantos? ¿Creernos algo sin ser nada?
Ahora creo que estoy enfadado. Me voy a dormir.
jueves, 17 de marzo de 2011
pues ahora dejo de respirar.

martes, 15 de marzo de 2011
sin título.

jueves, 10 de marzo de 2011
reflexiones delante del espejo.
entonar un "adónde vamos a parar" e irnos a dormir.
Como estudiante de sociología que soy (me encanta recordarlo en cada discusión que tengo para creerme con legitimidad para soltar cualquier burrada y que todos asientan) tengo esos momentos de analizarlo absolutamente todo en la conducta y en las palabras de otros y de mi propia persona. Cualquier programa de televisión, cualquier discurso o cualquier conversación de marujas mientras barren la puerta de sus casas se desborda de significados y de palabras que cambian nuestro mundo constantemente sin que nos demos cuenta.
Hoy, aprovechando cualquier excusa para dejar a un lado el estudio, me gustaría ponerme trascendental y reivindicativo con cierta chulería que brota de algún lugar cerca de mi nuevo piercing de la ceja. No quiero hablar sobre la gente a la que matamos de hambre todos los días, que eso no interesa a nadie porque están lejos, y sin embargo quisiera hablar de algo mucho más cercano sobre lo que tenemos una responsabilidad mucho más directa. Se trata del mecanismo de control social más exitoso de nuestros tiempos, por encima de cualquier ley, cualquier represión policial y cualquier norma ética: la cultura del ridículo.
El ridículo, hacer sentir ridículo a alguien, convertirlo en payaso, es nuestra manera inconsciente de controlar cualquier comportamiento que consideremos desviado de nuestras creencias rutinarias basadas en nada. O lo que es lo mismo: si no eres uno más de la mayoría eres basura. Los medios, cada día, se encargan de recordarnos lo que es ridículo continuamente: los transexuales, los drogadictos, las putas, los pueblerinos, los chiflados, cualquier friki de internet...
Una y otra vez (y no a manera de conspiración maligna para dominar nuestras mentes sino porque saben que así ganarán audiencia y dinero) el desviado social, culpable de un crimen inventado, es puesto en el centro del circo y nosotros, los chimpancés que aplauden, nos felicitamos para nuestros adentros por no ser como esos sujetos y anteponemos don total naturalidad el disfrute de nuestros cinco minutos de risas al sufrimiento y la autodestrucción que pueda sufrir esa basura humana que a todos nos avergüenza. Culpable por ser diferente. Culpable porque él lo eligió. Al fin y al cabo la vida es así de simple ¿no? Elegimos libremente ser víctimas de malos tratos, tener síndrome de Down o medir un 1'40 metros.
Pero lo realmente ofensivo, patético, repugnante, miserable, cruel y vil de toda esta historia es que trata simple y llanamente de destruir al diferente. Decidimos arbitrariamente quién es el loco, el traidor a nuestra religión del egocentrismo patológico, y lo linchamos con nuestras palabras envenenadas, nuestras risas y nuestro desprecio hasta que su vida no valga nada. Que se joda, es tan fácil y divertido pisotear a los débiles... Luego, podremos dar un discurso neomarxista en cualquier bar y donar diez euros a Médicos sin Fronteras para sentirnos orgullosos por nuestra superioridad moral.
Alguien dijo una vez que, si quieres cambiar el mundo, basta con poner un jarrón de flores sobre una mesa y el mundo se verá un poco más bonito. Yo, en mi condición de chimpancé que aplaude con menos fuerza que la mayoría, reivindico desde este rincón ciberespacial en medio de alguna parte que dejemos vivir en paz siendo como les dé la gana, que se vistan como quieran, que bailen como les salga de un sitio, que besen a quien amen y que dejen tranquilos a los demás. Que vivan los maricones y vivan los trastornados por atreverse a ser quienes son y por hacer el mundo un poco distinto, que vivan los que hacen mi vida impredecible y que vivan los que cantan por las calles cuando vuelven a su casa de madrugada borrachos. Que vivan las personas auténticas, que en su irreverencia no piden permiso para existir.
(15 de julio de 2009)
sábado, 5 de marzo de 2011
arquitectura de sí.

No es que haya descubierto América y hay pocas cosas que me molestan más que las frases hechas: "querer es poder". Sin embargo, lo que no te suelen decir es lo divertido que puede ser este proceso. Al fin y al cabo, sólo me poseo a mí mismo y saber que puedo darme forma es como ser artista y artesano de muchas cosas. Es un juego sin un segundo de descanso, es jugar a equilibrar la balanza buscando unidades de medida para la maldad, la bondad, la sinceridad, la mentira, el tiempo dedicado a descargar y visionar series de culto... Y cuando de verdad llega un momento en que no sabes qué hacer, recurres a la medida desesperada: te inventas. Perfecto.
Querer es poder si uno está dispuesto a pagar el precio por alcanzar lo que desea, es posible. La parte sobre la que nadie dijo nada es la de que querer y saber lo que se quiere. Eso es una incógnita.
viernes, 4 de marzo de 2011
Carnaval, Carnaval, dulce Carnaval

Y lo mejor: con media isla en el círculo vicioso fiesta-resaca-fiesta tengo las carreteras para mí solo. Por eso me permito, con mayor placer que nunca, subir hasta el Pico del Inglés y señalar burlonamente a la ciudad que hay abajo jactándome: ¡ja! ¡gané!
Ah, y que sepan que disfrazarse cuando todo el mundo también lo hace es tan convencional que hace que disfrazarse pierda su significado.
home is wherever I'm with you.
Home! Let me come home!
Home is wherever I'm with you!
jueves, 3 de marzo de 2011
autoSINcepto.

los actores y los funámbulos.

Existir, sin embargo, es algo demasiado extraño como para evitar la poesía. Yo nací obligado, como todos, y como todos tampoco pude elegir cuándo y dónde. Todos nacemos fruto del azar, cuestión de una posibilidad entre infinitas, y nos manejas y nos adiestran y nos enseñan qué hacer y qué pensar... y de repente llega un momento en el que descubrimos que tenemos voluntad, que podemos saltarnos cualquier predicción sólo con querer hacerlo. A veces, simplemente basta con que nos digan que no hagamos algo para que lo hagamos, y que nos digan que no tenemos más remedio que caer en algo para que lo lancemos todo por los aires. O también todo lo contrario.
Puede que no tenga nada original que contar, que sea uno más al que algún día nadie recordará por muchas redes sociales que use y que me sienta pequeñito bajo el cielo estrellado, pero soy y estoy. Y cambio. Y quiero. Soy una posibilidad entre infinitas. Eso debería significar algo, ¿no?